Crianza y disciplina positiva: Tips para evitar los gritos y castigos

A todos los padres y madres se preguntan cúal es la mejor manera de disciplinar a su hijo. Ya sea que se vean enfrentados a un bebé gritón o a un adolescente furioso, etc., son situaciones difíciles de controlar y, desde luego, los gritos y la violencia nunca ayudan.

Por fortuna, existen otros medios más eficaces, y uno de ellos es la disciplina positiva.

No hay niños malos, solo hay mal comportamiento.

Las estudios avalan que  gritar y pegar nunca dan un buen resultado, y a largo plazo pueden empeorar las cosas en vez de solucionarlas y es más,  estos castigos pueden afectarle adversamente a su desarrollo y salud durante toda su vida.

Por ello,  cuando nos damos cuenta de que las medidas disciplinarias que estamos empleando no están funcionando, es un motivo suficiente para buscar un método distinto”

El enfoque de la disciplina positiva, en lugar de centrarse en el castigo y en lo que no se debe hacer, pone el énfasis en generar una relación saludable con tu hijo y en fijar expectativas referidas al comportamiento. La buena noticia para todos los progenitores es que es un método que funciona.

Algunas recomendaciones para poner en práctica este sistema son las siguientes:

  1. Planifica tiempo a solas con tu hijo

Dedícale 20 minutos al día, incluso 5 minutos al día, lo importante es estar 100        5 atentos a lo que ese niño o niña quiera decirte, sin las distracciones de la televisión o celular.

  1. Elógialos por las cosas que hace bien

A los niños les encanta que les elogien. Les hace sentirse amados y especiales.

  1. Establece expectativas claras: Darles instrucciones concretas como “por favor, recoge todos tus juguetes y ponlos en la caja”, estableces unas expectativas claras y realistas y es más probable que el niño haga lo que le pides.
  1. Distrae a tu hijo creativamente: Cuando tu hijo se ponga difícil, una estrategia útil puede ser distraerle con una actividad más positiva. “Cuando distraes la atención del niño hacia otra cosa, por ejemplo, cambiando de tema, iniciando un juego, llevándole a otra habitación o saliendo a dar un paseo, puedes conseguir desviar su energía hacia un comportamiento positivo”.
  1. Explícale con calma las consecuencias: Parte de nuestro crecimiento consiste en aprender que lo que hacemos puede traer consecuencias.
  1. Pasar tiempo con los niños más pequeños y con los de más edad separadamente, sus necesidades son diferentes

(FUENTE: UNICEF)

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